La creatividad es algo que no entiende de formatos. Tanto es así, que hasta en los elementos más cotidianos, donde algunos sólo ven un objeto vanal, otros en cambio, son capaces de plasmar toda su creatividad y montar campañas brillantes.
Éste es un ejemplo: un objeto tan simple como una bolsa, puede ser elevado a los altares del diseño, con resultados absolutamente sorprendentes. ¡No os los perdáis!






