Cuando BaseKit me propuso escribir sobre Crisis y Diseño tuve mis dudas.
No hay mayor dolor que el que te infringe un cliente cuando te habla de la crisis ![]()
¿Qué no está afectado por la crisis? ¿Podemos equiparar nuestra situación a los grandes y graves problemas sociales que recorren el mundo?
La crisis nos afecta en tanto en cuanto ofrecemos servicios, muchas veces como freelance. Qué mejor forma de ahorrar costes durante la crisis que regatear aún más los presupuestos.
No le decimos a ese cliente que vamos a subirle el presupuesto por la crisis ¿por qué tenemos que rebajárselo a él entonces? Lo de siempre, oferta y demanda.
El intrusismo, la falta de respeto por la profesión y la falta de corporatividad son los talones de Aquiles de nuestro quehacer.
Con la crisis crear un sitio web es algo que debe hacerlo el cuñao de turno o el mismo cliente desde el mismo Word –> Guardar como web. Otro ejemplo: ¿Una web? ¿Para qué si yo ya tengo Facebook?
No sólo debemos defender nuestro criterio estético, de usabilidad, de tecnologías, debemos quitarle la pelota al cliente-Ronaldhino sin que no saque la tarjeta roja.
Debemos vender el diseño como lo que es, una inversión.
La crisis seguramente es una buena excusa para la piratería, cómo voy a comprar la CS5 con lo que cuesta. ¿Y el iPad? Habiendo alternativas más económicas el tablet de Apple sigue siendo el objeto de deseo. ¿No hay crisis para los fans de Apple? ¿O quizás es que le falta una mejor estrategia de marketing a Adobe?
De todas formas no nos quejemos, el sector de la construcción sí que ha sufrido la crisis, nosotros nos mantenemos igual que antes, con un futuro incierto y cliente a cliente.
No nos quejemos como profesionales, quejémonos, y mucho, por la indignación que sufrimos como ciudadanos.
Escrito por Cristian Eslava, Formador ,Diseñador afincado en España






De acuerdo en que debemos indignarnos y mucho como ciudadanos, el que lo sea, y como siervos el resto.
Y adiós a la crisis mundial, y fijate tu, todav